Las sílfides probablemente están mas cercanas a nuestro concepto de hadas y ángeles que cualquier otro ser elemental. Suelen trabajar conjuntamente con los ángeles. Son parte de la fuerza creativa del aire, y es su trabajo el que ocasiona la más leve brisa o el más poderoso tornado.
El aire es la fuente de toda energía vital. Ha recibido muchos nombres: prana, chi, ki, etc. Es esncial para la vida. Podemos pasar sin comida ni agua durante largos periodos, pero no podemos prescindir del aire por mucho tiempo. Es esncial para nuestra misma existencia.
No todas las silfides restringen su trabajo y vida al aire. Muchas de ellas poseen una inteligencia elevada. Existen sílfides que trabajan en la creación del aire y de la atmosfera y de las corrientes apropiadas en toda la Tierra. Cuando respiremos profundamente y sentimos una dulce frescura en el aire, estamos reconociendo su trabajo.
Algunas realizan funciones especiales relacionadas con la actividad humana. Pueden trabajar para aliviar el dolor y el sufrimiento, o estimular la inspiración y la creatividad. Una de sus tareas más específicas es ayudar a los niños que se acaban de perder. También pueden actuar como ángeles de la guarda temporales.
Se asigna una sílfide a cada humano durante toda la vida. Esta sílfide nos ayuda a mantener nuestro cuerpo mental y su desarrollo. Así nuestros pensamientos son los que más les afectan. Ayudan a estimular nuestro conocimiento e inspiración. Trabajan para limpiar y elevar nuestros pensamientos e inteligencia. Nos asisten en la utilización de lo intuitivo y lo racional de forma conjunta.
A nivel físico, nuestra sílfide personal nos ayuda a asimilar el oxígeno del aire que respiramos. Trabaja para mantener todas las funciones del aire dentro y fuera de nosotros. La exposición a la contaminación, al humo de fumar,etc.., afecta su apariencia y efectividad dentro de nuestras vidas.