Un gnomo es una criatura legendaria, caracterizada por su tamaño diminuto, por utilizar sombreros cónicos y por su forma de vida subterránea. Según el alquimista Paracelso, los gnomos son los espíritus elementales más importantes de la tierra. En otras tradiciones son llamados goblins simplemente por ser pequeños, deformes y dañinos. Se cree que tienen poderes mágicos que pueden provocar sensaciones de tristeza o sentimientos de felicidad en las personas. El gnomo es un derivado de la palabra “gnomos”, que evolucionó del latín “nuevo” y del griego “gnosis”, cuyo significando es “conocimiento”. Según algunos mitos, los gnomos reunieron conocimientos secretos junto a sus tesoros
En los cuentos de hadas germánicos -incluyendo los relatos de los hermanos Grima- los gnomos son retratados como viejos de tez arrugada que conservan fortunas enterradas y viven bajo tierra. Por eso, los banqueros suizos a veces son llamados “los Gnomos de Zurich”. Estas criaturas provienen de diversas leyendas populares de Europa Central, del Norte y del Este. A veces reciben otros nombres: kaukis (así se llaman los gnomos prusianos) o barbegazis, criaturas similares a los gnomos pero de grandes pies. Estos últimos aparecen en las antiguas tradiciones de Francia y de Suiza. En otras culturas se los llama tengu, que son gnomos con alas. También se los confunde a veces con otras criaturas míticas como goblins y enanos. Si bien los gnomos casi nunca aparecen como protagonistas de historias fantásticas, en el folklore germánico, Rübezahl es el amo del mundo terrenal: su aspecto se parece al de un gnomo de la montaña. En algunas tradiciones se lo llama “El rey Gob”. Rudolf Steiner y otros filósofos anteriores ofrecieron conferencias donde analizaron la figura del gnomo y su útil función en el desarrollo de la vida de las plantas. Las fuentes modernas representan a menudo a los gnomos como valientes seres diminutos que usan típicos sombreros rojos, cónicos. Sus vestimentas son azules, rojas o verdes. Habitualmente se lo ilustra con una larga barba blanca.
Estos seres trabajan y mantienen la estructura física de la Tierra. Ayudan a crear color en el mundo y en nuestras vidas. Nos ayudan a anclar en la Tierra energías y nos asisten en el entendimiento sobre la utilización de esas fuerzas ocultas.
Los gnomos son necesarios para el crecimiento de las plantas, flores y arboles. Es su labor proporcionarles matiz, construir minerales y cristales y mantener la Tierra para que tengamos un lugar donde cultivar y evolucionar. Son seres de gran destreza artística.
Los gnomos guardan los tesoros de la Tierra y cuando se está sintonizado con ellos ayudarán a los humanos a encontrar tesoros. Esto puede variar desde el descubrimiento de un tesoro oculto o energía de un cristal hasta el oro dentro de nuestra vida.
Ellos trabajan con los humanos principalmente a través de la naturaleza. Proporcionan a cada piedra su propia individualidad, su propia energía.
Los gnomos también trabajan en el mantenimiento del cuerpo físico de los humanos: la composición, la asimilación de minerales, etc. Sin ellos no podríamos funcionar en el mundo físico. Normalmente se nos asigna un elemental de Tierra para que nos ayude a lo largo de nuestra vida a mantener nuestros vehiculos físicos. Es a través de esta conexión intima que ellos pueden evolucionar e individualizarse. Son afectados por lo que hacemos. Si abusamos del cuerpo también lo hacemos del elemental que nos fue asignado.
Este elemental nos ayuda a volvernos conscientes de nuestros sentidos fisicos y desarrollar una dependencia de ellos. Este gnomo personal también nos proporciona resistencia y perseverencia. Nos ayuda a cuidar de nosotros, proporcionandonos la cualidad de la cautela.